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Viaje a Hungría para asistir a la F1

Hace menos de dos días aterricé después de mi ansiado viaje a Hungría para presenciar el gran premio húngaro que se celebra en el circuito de Hungaroring. Como el viaje, aunque breve, dio para bastante, imagino que haré un par de entradas adicionales a ésta sobre esta experiencia: una para hablar del mundillo que rodea a la F1 y otro para hablar de mi experiencia en Hungría, más concretamente de lo vivido en su capital y en el pueblo de Kerepes.

Pues bien, metiéndome en el asunto de la Fórmula 1, decir que salí maravillado del circuito. Siendo mi segundo gran premio en directo (el anterior lo hice hace seis años y fue en el circuito de Montmeló) la verdad es que no recordaba muy bien las sensaciones que me suscitó. Leyendo informaciones de la prensa especializada, parece ser que asistí a un aburrido gran premio en el que el ganador se supo desde el primer momento. Pues bien, yo no lo viví así.

Cierto es que saber quién ganaría el gran premio no fue uno de los mayores alicientes. Desafortunadamente para mí, las órdenes de equipo son la tónica habitual de este deporte hoy en día, por lo que la labor de finés Valtteri Bottas era más que obvia una vez la clasificación del sábado hubo terminado. Y la realizó a la perfección.

Hablando de la clasificación. ¡Vaya pasada! parece ser que adquirir este llavero que os muestro junto a estas líneas, que para los que no estéis al día de la Fórmula 1 se trata del neumático de lluvia intermedia, fue algo así como una llamada a la lluvia, puesto que el abrasador sol fue tapado por nubes tormentosas que, aunque al principio tímida, finalmente terminó convirtiéndose en un auténtico aguacero, sobretodo para los pilotos.

La clasificación comenzó con estos neumáticos, y aunque se tonteó con los de seco, finalmente terminó con los de lluvia extrema. Especial mención a Carlos Sainz durante la clasificación, pues logró un más que memorable quinto puesto.

Volviendo a la carrera, a pesar de que Hamilton parecía claro vencedor de la carrera, he de confesar que no supe leer bien el devenir de ésta. Llegué a pensar que Vettel iba a una parada mientras que Hamilton iría a dos. Fallo mío, pues no me fijé en los neumáticos de los coches que tan rápido pasaban junto a mí. 

Más allá de quién ganaría, no olvidemos que hay muchos coches más. Todos sabemos que Ferrari, Mercedes y RedBull compiten un nivel por encima del resto, pero entre éstos también pude ver de todo. En los primeros compases de la carrera, una vez Ricciardo hubo adelantado varias posiciones gracias a su RedBull, me fijé en que las últimas plazas era una sucesión de los Williams, Sauber, Force India y McLaren. Ahora procederé a una breve descripción éstos equipos.
  • Pus bien, hablemos de Williams. Lamentable. Llevan años a la cola del gran circo. Siendo además una de las escuderías históricas, da mucha pena verlos que llevan muchísimo tiempo sin ser grandes. O dan un cambio gigantesco, o probablemente dentro de poco no les veamos.
  • En cuanto a Sauber... más de lo mismo. Para poder sobrevivir se ha juntado con Alfa Romeo como patrocinador principal. No podemos olvidar que Ferrari y Alfa Romeo pertenecen a la familia Fiat. Vamos, que se han convertido en el Toro Rosso de la Scuderia Ferrari. Lo siguen haciendo mal... pero quién sabe qué será de ellos en un tiempo.
  • Force India está en bancarrota, y se nota. Al comienzo de la temporada daban juego, ahora si no son los peores es gracias a Sauber y Williams.
  • McLaren... otros que tal bailan. Estoy decepcionado con la que hasta hace bien poco era mi escudería favorita. Aunque el hecho de que uno de sus pilotos sea Fernando Alonso, que siendo objetivos es uno de los pilotos de la élite histórica del automovilismo, ayuda mucho y da seguridad a la escudería. Tanto que parecen terminar en puestos superiores a los que se merecen. Sigo esperando que hagan una autocrítica real y sepan renacer de sus cenizas. Desde que Brawn GP se convirtió en Mercedes, McLaren ha ido perdiendo peso en el panorama de la F1 y es algo que espero que termine pronto. O vuelven a la élite o casi prefiero que desaparezca.

Como habréis entendido, al final McLaren hizo bien su carrera y terminó puntuando con el octavo puesto de Fernando Alonso, y si no hubiese sido por un fallo del motor, Stoffel Vandoorne habría terminado justo por detrás del asturiano. Junto a estas líneas podréis observar el coche del belga siendo remolcado tras finalizar la carrera.

Hablando de Carlos Sainz, el mismo que he nombrado por su excelente clasificación, he de decir que hizo una carrera muy mala. En parte por su horrenda salida y en parte por la mala decisión de Renault a la hora de meterle en boxes a cambiar los neumáticos.

En definitiva, que disfruté mucho de todo lo que rodeó a la F1 durante el fin de semana y que no descarto volver en el futuro a un circuito a ver otra carrera, aunque imagino que sería siempre y cuando la temporada siga siendo tan atractiva como la de este año y además yendo por segunda vez a Montmeló.

El sendero de Leitzaran


Los que me conozcáis un poco sabréis de sobra que me gusta andar en bici siempre que puedo. Reconozco que no soy un gran ciclista, puesto que lo único que hago es dar vueltas por mi ciudad, yendo casi siempre por el mismo sendero (aunque a veces termino ampliando el recorrido un poco hasta Hernani). No obstante, tres veces al año más o menos me gusta hacer esta otra ruta, la de Leitzaran.

La vía verde que une los pueblos de Andoain y Leitza es una magnífica ruta de unos 25Km y con muy poco desnivel, por lo que es idónea para aquellos que quieran hacer algo de deporte disfrutando de un precioso paisaje, como podréis ver más adelante.

Uno de los motivos del poco desnivel que presenta la ruta es debido a los innumerables túneles que podemos encontrarnos a lo largo del recorrido. Como podréis observar a la derecha de estas líneas, los túneles no están iluminados (a excepción de los dos más cercanos a Andoain), por lo que es bastante necesario el llevar un foco potente en la bicicleta. Con esto quiero remarcar que la típica luz que los ciclistas urbanos tenemos es inservible en estos túneles. El foco que yo compré tiene 200 lúmenes de potencia, lo suficiente como para poder ver.

Dichos túneles tienden a ser bastante húmedos y, dependiendo de la climatología, es fácil encontrarse pozos de agua dentro de éstos. No obstante, nada peligroso.

Siempre que voy intento llevar la cuenta de la cantidad de túneles que cruzo hasta llegar a Leitza, pero creo que tiendo a perder la cuenta en algún momento dado. Diría que son 35, pero no estoy seguro.

Cabe destacar que esta vía verde surge del abandono que tuvo la conexión ferroviaria que en el pasado unió las localidades gipuzkoanas y navarras que ya he mencionado antes. El famoso tren de Plazaola hace mucho que dejó de circular, pero su recorrido es hoy una gran excursión para todo aquel ciclista que quiere dejar atrás las civilización y pedalear entre (y a través) de montes.

Que el sendero cruce por sitios tan verdes y poco urbanizados supone además que puedas encontrarte escenas muy diversas. En mis diferentes travesías por Leitzaran ya me he cruzado con un rebaño de ovejas, con varios jinetes a lomos de sus respectivos caballos e incluso a un par de cerdos de bastante buen tamaño que paseaban junto a sus dueños. (Nunca me habría imaginado ver esa escena, todo sea dicho).

Todo el recorrido se hace siempre en compañía, pues aunque viajes solo siempre tendrás a tu lado el río Oria, fiel compañero de travesía que en su serpenteante recorrido se cruza en muchas ocasiones con la vía verde.

La verdad sea dicha, el hecho de andar en bici junto al sinuoso cauce es una de las cosas que más me gustan de Leitzaran, perdería bastante si no estuviese junto al río, puesto que no podríamos ver esas pequeñas cascadas que a veces aparecen a los costados del sendero. ¿Acaso soy el único que es capaz de quedarse hipnotizado viéndolas?

Por último, quisiera comentaros una cosa que puede resultar obvia pero no quisiera que hubiese malentendidos. Como habréis podido observar en las primeras fotos, no es un sendero asfaltado. Os recomiendo encarecidamente el uso del casco si vais a recorrer Leitzaran en bicicleta. El uso de guantes ya os lo dejo a vuestro criterio.

Cierto es que no es como una senda pura de montaña, pero esta travesía está pensada para bicicletas de montaña, puesto que sus ruedas más anchas tienen menos peligro de pinchar y/o de perder el equilibrio en ciertas zonas con mayor cantidad de piedras. No obstante, siempre es conveniente llevar un kit de reparación de pinchazos y alguna cámara de repuesto por si sucediese algún percance (nunca he sufrido un pinchazo, pero la posibilidad es real).