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Puede ser el fin de Williams en la F1


Si sois fieles seguidores de la F1 como yo, probablemente ya sepáis de esto, pero por lo visto Rokit ya no es el patrocinador principal de Williams, lo que ha supuesto que la histórica escudería se haya visto obligada a ponerse el cartel "en venta".

Personalmente, le tengo mucho cariño a esta escudería. En casi todos los juegos de F1 que he tenido, Williams siempre ha tenido un papel fundamental en mis trayectorias. De hecho, en estos videojuegos le he ido pillando cariño a diferentes escuderías, pero Williams era de mis favoritas.

Volviendo al mundo real, Williams es una de las escuderías históricas del Gran Circo. Cualquier fan del motorsport odiaría que McLaren, Ferrari o Williams dejasen la Formula 1. Ya pasó con Sauber, absorbida por Alfa Romeo, y probablemente pase ahora con Williams.

Me gustaría que, quienquiera que venga mantenga el nombre Williams. Pero siendo sinceros, creo que eso solo pasará en caso de que quien venga sea accionista minoritario. Si lo hace de un modo mayoritario o comprando la totalidad de la empresa, dudo mucho que volvamos a ver la W azul en los bólidos de Grove.

Sea como fuere, espero que en el futuro, la escudería empiece a renacer y consiga volver a tener la gloria que el inexorable paso de los años la ha ido mermando. Es tiempo de reverdecer esos laureles, Williams.

Gracias Fernando


Hoy ha terminado la aventura en el Gran Circo de Fernando Alonso. Lo hace de un modo inmerecido, puesto que ha sido uno de los mejores pilotos que yo he conocido en dicho deporte.

A muy temprana edad conocí la Fórmula 1 gracias a diferentes videojuegos; aunque bien es cierto que no llegué a amar este deporte hasta que TeleCinco comenzó a retransmitirla con un joven que estaba a dos temporadas de conseguir su primer título mundial.

Esa fue la época de oro del automovilismo en la afición española, puesto que teníamos un piloto campeón, y eso no había pasado nunca. Pobres Marc Gené y Pedro De la Rosa, que se quedaron demasiado fácilmente ensombrecidos por un jovencísimo Fernando Alonso.

Los años fueron pasando, y debido en gran medida al fervor con el que Antonio Lobato narraba las carreras del asturiano, muchos españoles comenzaron a odiarle, a pensar que en realidad no era tan buen piloto. No había más que ver su segunda etapa en Renault.

Sin embargo, llegó al mítico bólido rojo; a la Scuderia Ferrari. Ahí pudo finalmente demostrar su valía como piloto. Tenía una máquina inferior en muchos aspectos a la que por aquel entonces fue la escudería dominante: Red Bull. A pesar de eso, Alonso tuvo en su mano el poder alzarse por tercera vez con el título mundial. Lamentablemente, el mal fario que parece perseguirle casi desde sus inicios hizo de las suyas y finalmente Vettel se alzó con su primer título de campeón. Desde ahí, todo el mundo sabe lo que ha pasado con la carrera automovilística de Fernando Alonso.

Personalmente, le deseo todo lo mejor en su futuro como piloto. Me gustaría verle alzarse campeón de la codiciada Triple Corona, puesto que se lo merece. Se ha codeado con grandes pilotos entre los que yo destaco sobretodo a Michael Schumacher y a Lewis Hamilton. El alemán es una leyenda viva de la F1 y el inglés está todavía por tocar cima.

El año que viene todo va a ser diferente. La F1 en España no se va a vivir de igual modo sin Alonso. Sin embargo, yo lo prefiero así. Más que nada porque, estando el asturiano dentro del Gran Circo, las noticias distaban mucho de ser parciales y/u objetivas; y muchos haters han anidado en los foros de noticias relacionadas con la F1. Sin Alonso, la F1 pierde a un grandísimo piloto pero gana objetividad en el territorio nacional (porque dudo que los haters vayan ahora a recriminar nada a Carlos Sainz)

¿Volverá Fernando a subirse a un monoplaza de la F1? Yo espero y deseo que sí; puesto que se lo merece. Pero que lo haga después de alcanzar la triple corona y durante una única temporada, a modo de despedida definitiva. En un futuro algo más lejano, me gustaría verle como director de algún equipo, puesto que talento no le falta.

Viaje a Hungría para asistir a la F1

Hace menos de dos días aterricé después de mi ansiado viaje a Hungría para presenciar el gran premio húngaro que se celebra en el circuito de Hungaroring. Como el viaje, aunque breve, dio para bastante, imagino que haré un par de entradas adicionales a ésta sobre esta experiencia: una para hablar del mundillo que rodea a la F1 y otro para hablar de mi experiencia en Hungría, más concretamente de lo vivido en su capital y en el pueblo de Kerepes.

Pues bien, metiéndome en el asunto de la Fórmula 1, decir que salí maravillado del circuito. Siendo mi segundo gran premio en directo (el anterior lo hice hace seis años y fue en el circuito de Montmeló) la verdad es que no recordaba muy bien las sensaciones que me suscitó. Leyendo informaciones de la prensa especializada, parece ser que asistí a un aburrido gran premio en el que el ganador se supo desde el primer momento. Pues bien, yo no lo viví así.

Cierto es que saber quién ganaría el gran premio no fue uno de los mayores alicientes. Desafortunadamente para mí, las órdenes de equipo son la tónica habitual de este deporte hoy en día, por lo que la labor de finés Valtteri Bottas era más que obvia una vez la clasificación del sábado hubo terminado. Y la realizó a la perfección.

Hablando de la clasificación. ¡Vaya pasada! parece ser que adquirir este llavero que os muestro junto a estas líneas, que para los que no estéis al día de la Fórmula 1 se trata del neumático de lluvia intermedia, fue algo así como una llamada a la lluvia, puesto que el abrasador sol fue tapado por nubes tormentosas que, aunque al principio tímida, finalmente terminó convirtiéndose en un auténtico aguacero, sobretodo para los pilotos.

La clasificación comenzó con estos neumáticos, y aunque se tonteó con los de seco, finalmente terminó con los de lluvia extrema. Especial mención a Carlos Sainz durante la clasificación, pues logró un más que memorable quinto puesto.

Volviendo a la carrera, a pesar de que Hamilton parecía claro vencedor de la carrera, he de confesar que no supe leer bien el devenir de ésta. Llegué a pensar que Vettel iba a una parada mientras que Hamilton iría a dos. Fallo mío, pues no me fijé en los neumáticos de los coches que tan rápido pasaban junto a mí. 

Más allá de quién ganaría, no olvidemos que hay muchos coches más. Todos sabemos que Ferrari, Mercedes y RedBull compiten un nivel por encima del resto, pero entre éstos también pude ver de todo. En los primeros compases de la carrera, una vez Ricciardo hubo adelantado varias posiciones gracias a su RedBull, me fijé en que las últimas plazas era una sucesión de los Williams, Sauber, Force India y McLaren. Ahora procederé a una breve descripción éstos equipos.
  • Pus bien, hablemos de Williams. Lamentable. Llevan años a la cola del gran circo. Siendo además una de las escuderías históricas, da mucha pena verlos que llevan muchísimo tiempo sin ser grandes. O dan un cambio gigantesco, o probablemente dentro de poco no les veamos.
  • En cuanto a Sauber... más de lo mismo. Para poder sobrevivir se ha juntado con Alfa Romeo como patrocinador principal. No podemos olvidar que Ferrari y Alfa Romeo pertenecen a la familia Fiat. Vamos, que se han convertido en el Toro Rosso de la Scuderia Ferrari. Lo siguen haciendo mal... pero quién sabe qué será de ellos en un tiempo.
  • Force India está en bancarrota, y se nota. Al comienzo de la temporada daban juego, ahora si no son los peores es gracias a Sauber y Williams.
  • McLaren... otros que tal bailan. Estoy decepcionado con la que hasta hace bien poco era mi escudería favorita. Aunque el hecho de que uno de sus pilotos sea Fernando Alonso, que siendo objetivos es uno de los pilotos de la élite histórica del automovilismo, ayuda mucho y da seguridad a la escudería. Tanto que parecen terminar en puestos superiores a los que se merecen. Sigo esperando que hagan una autocrítica real y sepan renacer de sus cenizas. Desde que Brawn GP se convirtió en Mercedes, McLaren ha ido perdiendo peso en el panorama de la F1 y es algo que espero que termine pronto. O vuelven a la élite o casi prefiero que desaparezca.

Como habréis entendido, al final McLaren hizo bien su carrera y terminó puntuando con el octavo puesto de Fernando Alonso, y si no hubiese sido por un fallo del motor, Stoffel Vandoorne habría terminado justo por detrás del asturiano. Junto a estas líneas podréis observar el coche del belga siendo remolcado tras finalizar la carrera.

Hablando de Carlos Sainz, el mismo que he nombrado por su excelente clasificación, he de decir que hizo una carrera muy mala. En parte por su horrenda salida y en parte por la mala decisión de Renault a la hora de meterle en boxes a cambiar los neumáticos.

En definitiva, que disfruté mucho de todo lo que rodeó a la F1 durante el fin de semana y que no descarto volver en el futuro a un circuito a ver otra carrera, aunque imagino que sería siempre y cuando la temporada siga siendo tan atractiva como la de este año y además yendo por segunda vez a Montmeló.

Valoración de la temporada de F1 tras el GP de Canadá

Parece ser que debería cambiar el nombre de éste blog por Fórmula Palomitera. Pero esque tras el GP de Canadá no puedo ni quiero estar callado. Me siento engañado por esta temporada.

Las primeras carreras fueron apasionantes. Una F1 como hacía mucho que no se veía. Australia, Bahrein, China y Azerbaiyán nos dejaron cuatro carreras para el recuerdo. Estrategias muy diferentes, adelantamientos, choques, coches de seguridad... todos los ingredientes se mezclaban para hacer de las carreras algo memorable.

Luego llegó España. La primera carrera aburrida de la temporada. Le siguió Mónaco, que como siempre es un aburrimiento siempre y cuando no haya coches de seguridad. Este fin de semana fue la carrera de Canadá.

Imprevisiblemente, esta carrera también fue muy aburrida. No lo entiendo, ya que Canadá no es el perfil de carrera aburrido. De este sopor de carrera saco varias conclusiones, que iré detallando en los párrafos sucesivos.

Lo primero de todo son las gomas. Pirelli toma al aficionado de F1 por tonto y creo que lo consigue. Ya no hay neumáticos duros, medios y blandos. Ahora hay cuatro o cinco grados diferentes de los blandos, y luego los duros y los medios de toda la vida que no se cuándo se usarán. Pero luego te das cuenta que el neumático más blando de todos los juegos te vale para medio Mónaco o para veinte vueltas en Canadá.

Será que estoy anticuado, pero si hay cuatro compuestos "blandos", en mi cabeza cabe pensar que el más blando de todos ellos debería durar un máximo de seis o siete vueltas en niveles competitivos. Vamos, lo que se podría considerar como un neumático clasificatorio. ¡Pero dura veinte! Pirelli, por favor, o mejoras tus neumáticos o me das dos pares para mi coche, que no tendré que cambiar neumáticos en diez años. Pero me los das con dibujo, por favor.

Otra cosa que no me gusta nada es que ya no creo que el piloto sea tan importante en la F1. Muchas veces los ingenieros parecen tener más importancia que el propio piloto. Prohibir la comunicación por radio a no ser que sea extrictamente necesaria por fallo del coche sería algo muy a tener en cuenta. Se nota cuándo los pilotos están gestionando su coche (desgaste de neumáticos, gasolina y distancia) y cuándo está realmente compitiendo. En serio, con unos coches "analógicos" sería mucho más interesante. Creo que tanta tecnología es contraproducente. Sí, la F1 es mucho más segura ahora y todos nos alegramos por ello, pero creo que el precio está siendo demasiado alto.

Si alguien me pregunta cómo me gustaría la F1, mi respuesta es bien clara. Se basa en estas pocas normas:
  1. Que vuelva la clasificación a una única vuelta
  2. Neumáticos blandos de verdad. Quiero que el compuesto más duro te dure una media de treinta vueltas si los cuidas bien.
  3. Prohibir las comunicaciones por radio a no ser que sea por motivo realmente importante.
  4. Que metan ya los motores de 2021, la era híbrida/turbo no me gusta nada.
Con todo, espero que el GP de Hungría no se asemeje a estos últimos tres grandes premios. Si es así de aburrido, creo que me arrepentiré enormemente de no acudir este año a la Euskal Encounter.


Formula 1: Mi corazón está cambiando de color

Este año volveré a la F1. Ya lo dije en su día a través de Facebook e Instagram si mal no recuerdo. Estoy como un niño con juguete nuevo, si he de ser sincero. Esta temporada promete interesante con varias luchas bastante niveladas (para lo que ha venido siendo la F1 estos últimos años).

Ya fui hace unos años con un buen amigo mío al Circuit de Catalunya y realmente disfruté de la experiencia. Imaginaba que no iba a volver nunca a un circuito de F1, y mucho menos que fuese a viajar hasta Hungría; pero bueno, la F1 no siempre es tan interesante como en 2018 y hay que aprovechar. Sin embargo, también voy a la F1 en un momento personal un tanto curioso. Los que ya me conozcáis, sabréis que soy un gran fan de McLaren desde los tiempos de Mika Häkkinen y David Coulthard. Sin embargo, ya desde hace un año y medio esta mítica escudería está empezando a desencantarme (y esto es el motivo del título de la entrada).

Será tal vez que el hecho de que Fernando Alonso esté en la escudería hace que toda la prensa española hable demasiado de McLaren y sea más bien subjetiva a la hora de dar las noticias. El hecho es que debido a las contínuas desavenencias entre McLaren y Honda, este año decidieron "divorciarse" y emprender caminos en solitarios. Decisión que, dicho sea de paso, ayudó a afirmar lo que yo ya me temía desde hace año y medio: Todos los problemas de la escudería británica no era del motor nipón. McLaren lleva tiempo sin hacer las cosas bien, y si quiere revertir la situación necesita hacer una auténtica autoevaluación y cambiar su rumbo. Del mismo modo, necesita de un patrocinador principal que meta los billetes que Honda ha dejado de meter.

Por otro lado, tengo a RedBull. Cuando la bebida energética decidió entrar en la F1 la verdad es que no me terminó de gustar. Sin embargo, el hecho de que David Coulthard ocupase uno de sus asientos minimizó mi odio para con la escudería. Los años han ido pasando y ahora es una de las tres grandes escuderías, si bien llevan un tiempo un paso por detrás de Ferrari y Mercedes. Y este año le están arrebatando a McLaren el puesto de preferencia que hasta ahora han tenido en mi corazón automovilístico.

Como dato adicional, en cierto modo estoy deseando que RedBull tenga la valentía de cambiar su motor el año que viene y empezar la trayectoria con Honda. Si eso sucede, y si RedBull gana calidad en vez de irse al garete como toda la prensa española está deseando, McLaren será historia para mí mientras no corrija sus errores y haga una crítica razonable de su chasis. 

No terminaré esta entrada sino diciendo que en otra ocasión hablaré más en profundidad de la F1 y de mi opinión para con éste deporte.